viernes, 29 de octubre de 2010

aguacate

Cuba: año de aguacates PDF Imprimir E-Mail
martes, 19 de octubre de 2010
19 de octubre de 2010, 06:35Por Francisco G. Navarro

Cienfuegos, Cuba, 19 oct (PL) Una máxima de la sabiduría popular cubana asegura que año malo de mango resulta bueno de aguacate y al revés; quien desande hoy las calles de esta ciudad portuaria comprueba la certeza del axioma vegetal.

  Sin echarle mano a las estadísticas, a ojo de buen cubero, como suele enumerar o medir quien va por la vida sin mucho interés por la precisión aritmética, este año el aguacate gana por goleada a su compinche frutal.

O, en términos beisboleros, tan de moda por estos días en la isla caribeña, América domina al continente asiático con marcador de nocao en la pizarra.

Porque el aguacate (nombre científico Persea americana) hechó raíces primero en la región que va desde el sur del Río Grande, en la frontera mexicano-estadounidense, hasta Guatemala y luego pasó a las Antillas.

Mientras el mango (mangífera índica), como lo identifica su clasificación según Linneo, es natural de la India, aunque en la actualidad lo disfrute todo el cinturón intertropical del planeta.

Varios días muy ventosos del último invierno cubano afectaron las floraciones del mango y, al final, las plantaciones o el único árbol del patio casero no aportaron la cantidad de frutos esperada por legiones de fanáticos a esa delicia del paladar.

Pero, a juzgar por las escenas que se ven a diario en las calles de Cienfuegos, 250 kilómetros al sudeste de La Habana, el fruto favorito de las ensaladas por estos meses del difuso límite verano-invierno sí contó en 2010 con todos los favores de la madre naturaleza.

Vendedores ambulantes en carretillas, vagones para mezclar hormigón, bicicletas adaptadas con un cajón trasero o carretones tirados por caballos pregonan a cualquier hora del día, pero principalmente las cercanas al almuerzo y la comida, las bondades de su mercancía.

Otros las exhiben en improvisadas tarimas a la puerta de la casa.

Es como si el dominicano Juan Luis Guerra hubiera cambiado la letra a su antológico merengue para pedir que llovieran aguacates en los campos de Cuba.

En la mayor de las Antillas no abundan mucho las llamadas denominaciones de origen. En el sector frutícula son famosos los mangos de El Caney, una localidad próxima a Santiago de Cuba, tan ricos que hasta la música popular le ha dedicado páginas tan sabrosas como su pulpa.

Entre su pariente el aguacate el cartel de la máxima calidad lo ostenta hace mucho tiempo el llamado de Catalina.

Tan es así que muchos vendedores promocionan su producto con ese marketing que nunca debe fallar en la memoria papilar del comprador.

Aunque bien puede ser que Catalina sea sólo el nombre de su mujer, que le acompaña en la faena de la venta sobre ruedas.

jl/fgn
 
< Anterior   Siguiente >

No hay comentarios:

Publicar un comentario